Segundo informe del Centro Nicaraguense de Derechos humanos CENIDH sobre el huracán Mitch
En el presente informe, trataremos de sistematizar las diferentes situaciones que nos causan preocupación, en relación a la forma como se está manejando la tragedia que representa para el pueblo de Nicaragua, los efectos causados por el Huracán Mitch.
Son casi 3 semanas las que han transcurrido desde que se manifestó de manera más dramática la magnitud de la tragedia, y no se cuenta con una información oficial que cuantifique y valore con exactitud lo ocurrido en cuanto a víctimas y daños materiales, y mucho menos que se haya elaborado o dado a conocer un plan para enfrentarlo, en el que se describan planes de "acción", priorización de atención y calendarización de las mismas. En resumen, se confirma la falta de experiencia, improvisación, falta de sensibilidad e interés humano de parte de las autoridades gubernamentales. Trataremos de señalar hechos, circunstancias y comportamientos que nos permiten sustentar tales valoraciones.
1.- Comite Nacional de Emergencia No existe en nuestro país una Ley que norme la existencia y funcionamiento del mismo y quizás su antecedente más lejano está en la Ley No. 26 de 1976 que creó el Instituto de Defensa Civil, adscrito al Comité Nacional de Emergencia estructurado después del terremoto de 1972 que luego pasó a ser el "eterno" Comité de Reconstrucción Nacional. Tampoco existe ninguna disposición al respecto en la Ley no. 44 de 1988. (Ley de Emergencia). Sin embargo, el actual CNE fue constituido mediante Acuerdo Presidencial No. 444-98, sin especificarles funciones, ni hacer referencia a que éste Comité se creaba para atender la problemática ocasionada por el Huracán Mitch. Ante el vacío legal que anotamos, es mucho más urgente una adecuada planificación y actuación coordinada con la Defensa Civil, que si tiene existencia legal en el Arto. 22 y 29 del Código de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar y funciona de manera permanente contando con normativas, experiencias y regulaciones puestas en práctica con buen suceso en catástrofes anteriores. No es del conocimiento público ninguna planificación, estrategia, ni mecanismos de las necesarias coordinaciones que deben existir ya que no se ha informado al respecto, no se comunican las decisiones que se toman y sólo se conocen las declaraciones en conferencias de prensa de funcionarios y del Presidente de la República que, reafirmando su estilo autocrático de gobernar, en cualquier momento toma decisiones, pone y cambia funcionarios y asigna responsabilidades de manera verbal, según su criterio y estado de ánimo, como cuando decidió en León que los Obispos encabezarían los Comités de Emergencia en los departamentos; agregando a la confusión que la catástrofe ha generado, un caos institucional que ha repercutido negativamente en la característica laica del Estado de Nicaragua y violentado la autonomía Municipal, ya que los Comités Municipales de Emergencia tienen sustento Legal al estar debidamente respaldada esa competencia en el Art. 7 inciso 11 de la Ley 261 Ley de reformas e incorporaciones a la Ley No. 40 Ley de Municipios. Para confirmar nuestra afirmación, basta con comparar los nombres de los funcionarios designados en el Decreto 444-98 y los nombres que aparecen integrando dicho Comité en la correspondencia y publicaciones del mismo, sin explicación alguna.
2.- Falta de un plan y de una estrategia de aplicación Uno de los aspectos más preocupantes y que saltan a la vista son los niveles de improvisación en las acciones que se emprenden; la falta de coordinación entre los diferentes voceros gubernamentales hace que cada quien emita criterios e informaciones diferentes. Toda Catástrofe natural tiene como mínimas tres etapas que atender de diferente forma. Por ejemplo, emergencia propiamente tal o auxilio inmediato para salvar la vida de las personas; una segunda de rehabilitación y una tercera de reconstrucción. Es lógico que para dar por finalizada una etapa para saltar a la siguiente tiene que preceder una evaluación; además en una situación como la creada por el Huracán Mitch dichas etapas no necesariamente pueden coincidir en el tiempo, ni en todos los lugares. Sin embargo, con gran sorpresa escuchamos en la semana pasada que el Vice Presidente anunció que había terminado la emergencia que nunca decretaron y comenzaba la rehabilitación, sin ninguna diferenciación ni especificación. El CENIDH hace esta afirmación, porque no se conoce que el gobierno esté, como es su deber, informando al pueblo de sus acciones. El gobierno ha subestimado totalmente a la población, generando un caos y un nivel de inseguridad por las diferentes versiones, apreciaciones y valoraciones que diferentes fuentes manejan sobre cada uno de los aspectos que deberían ser objeto de valoraciones oficiales reales. Nunca se sabe, si lo que los funcionarios dicen, son sólo buenos deseos, ignorancia de la realidad o una irresponsabilidad sin precedentes.
3.- Ayuda nacional e internacional Ha sido verdaderamente impresionante el nivel de solidaridad nacional respondiendo a los llamados de las diferentes organizaciones para socorrer de manera inmediata a los damnificados. Mucho más conmovedor e impresionante, ha sido la repuesta internacional para ayudar a Nicaragua, pueblos, organizaciones no gubernamentales, gobiernos y organismos internacionales han coincidido en apoyar a Nicaragua. La ayuda material se une con el abrazo solidario que en otras ocasiones hemos sentido los nicaragüenses de parte de los pueblos del mundo. En medio de la tragedia inmensa y la sensación de impotencia e insatisfacción que nos invade, esta solidaridad nos hace pensar que no todo está perdido y que debemos seguir luchando, y ser consecuentes con esa solidaridad que se manifiesta incluso a niveles personales a través de llamadas telefónicas de amigos y amigas de todas partes del mundo que teníamos tiempo de no saber de ellos, y esto es muy esperanzador. El CENIDH considera que una de las principales responsabilidades de la población es precisamente vigilar el buen uso y destino de esa ayuda y porque consideramos que no hay suficientes mecanismos de control para ello; la Contraloría General de la República a pesar del esfuerzo inmenso de sus funcionarios y la conocida entrega y firmeza del Contralor ojalá pueda realizar con efectividad su labor de vigilancia. Hoy ante la inquietud que pueda generar lo masivo de la ayuda que el país está recibiendo y la limitada o tardía distribución de la misma, como curándose en salud, en páginas enteras de los periódicos el CNE mandó a publicar la contratación de una Firma de Auditores Internacionales. Y también mandó una carta llena de suspicacia al Contralor General de la República a quien el gobierno ni en medio de la tragedia deja de hostigar. No se puede interpretar de otra forma, cuando le insinúan lentitud e intencionalidad en el retraso del envío de observaciones para después " recriminar". Nos preocupa que no exista un mecanismo para informar técnicamente cuánto y qué se recibe, solamente se conocen las declaraciones globales del Ing. David Robleto y las imágenes de TV trasmitiendo desde el Aeropuerto la llegada de aviones cargados de grandes cantidades de bultos y cajas. Todo ello nos da una idea de la dimensión de la ayuda, que no se corresponde con las informaciones aun más limitadas de cómo se está distribuyendo la misma. Se informa del número de vuelos de helicópteros y el monto de libras de alimento transportadas sin saber en que consiste dicho alimento. Creándose mayor inquietud con el llamado y reclamo proveniente de zonas alejadas donde autoridades locales, y damnificados se quejan de la poca ayuda que les está llegando. El argumento del Gobierno es la falta de helicópteros suficientes, pero ello no contradice las múltiples versiones acerca de la discriminación y sectarismo en la distribución, con fines políticos.
5.- Falta de información adecuada y sistemática a la población y utilización de la ayuda con fines publicitarios No existe una campaña publicitaria a través de los medios de comunicación, sobre todo la radio y la Tv que oriente a la población acerca de las medidas y precauciones que debe de tomar, por ejemplo para prevenir la propagación de enfermedades, para coadyuvar en el saneamiento ambiental, o para tomar medidas de seguridad al transitar por determinados caminos y carreteras en las zonas del desastre. Por el contrario, es verdaderamente indignante ver como el Gobierno está gastando miles de córdobas en campañas televisivas donde anuncia con cifras lo que esta "distribuyendo" sin explicar que esa distribución proviene de la ayuda que viene del exterior, presentándolo más bien como acciones del gobierno, con el fin de lograr adeptos engañando a la población. El colmo, es que en el puente construido por las brigadas enviadas por el Gobierno de México en Tipitapa para poder restablecer la comunicación con el norte del país, el Presidente Alemán realizó un acto de inauguración en medio de semejante tragedia, como si se tratara de una "obra de progreso" efectuada por su gobierno. Es verdaderamente insultante el comportamiento del Presidente que se ha dedicado a visitar ocasionalmente en sus lujosos vehículos los lugares afectados sin llegar a realizar ninguna actividad concreta, realizando conversaciones improvisadas con ingenuos pobladores a quienes sin tener siquiera un ayudante que anote lo que le dicen empieza a preguntarle datos y cuanto necesitan, como si se tratara de mandar a comprar un refresco a la vuelta de la esquina. Todo ésto frente a las camáras de Tv. a quienes invita regularmente con el fin de que cubran su actitud proselitista, menos mal que los Periodistas han aprovechado esas invitaciones para que el pueblo en general conozca por las tomas que realizan desde el aire y las entrevistas que hacen a los damnificados, la magnitud de la tragedia y el fachadismo presidencial.
6.- Esfuerzo por minimizar la catástrofe No vamos a referirnos a la actitud irresponsable, despreocupada e ignorante con que el Gobierno de la República reaccionó desde el inicio de las torrenciales lluvias, hasta los primeros días de noviembre, siempre minimizando, anunciando que el sol saldría al siguiente día, sin detenerse a analizar siquiera lo que podría ocurrir a pesar del gran esfuerzo informativo de corresponsales, periodistas y todos los medios de comunicación. Aparte del Ejército y la Defensa Civil, que comenzaron a trabajar desde un inicio, fue a la Lic. Yamilet Bonilla la primera funcionaria del Ejecutivo que se le ocurrió nombrar un Comité de Emergencia para atender a los primeros damnificados en Malacatoya y comarcas aledañas. El llamado Comité de Emergencia Nacional fue organizado hasta el 30 de Octubre, improvisadamente según lo reconoce el mismo Vicepresidente en su carta al Contralor. Es verdaderamente indignante recordar los argumentos absurdos que esgrimió el Presidente para no decretar la Emergencia, insultó a las ONG con su lenguaje impropio de un Presidente. Es cuestionable que inclusive se les haya negado a las organizaciones no gubernamentales su inclusión en el Comité de Emergencia Nacional, cuando expresamente mediante una carta más de 200 organizaciones lo solicitaron sin obtener respuesta alguna. Pese a la tragedia, la política gubernamental de exclusión de la sociedad civil siguió funcionando, sin importarle que en estos casos el país requiere del aporte de todos. En otra ocasión dijo el Presidente, que "en río revuelto ganancia de pescadores", seguramente se refería a sus funcionarios a quienes ya les ha llamado pequeños rateros, al reconocer que los altos niveles de corrupción que hay en su Gobierno son "pequeñas raterias". En medio de tanto argumento ilógico se le salió su verdadera preocupación, proteger a los banqueros privados que se verían afectados en sus millonarias y leoninas ganancias si se decretaba una mora que favoreciera a los miles de productores completamente liquidados en sus cultivos. Y nuevamente el engaño y el uso de la Tv. el Spot que a cada momento pasaban todos los espacios televisivos con argumentos mentirosos del Vice Presidente acerca de las razones legales para no decretar la emergencia, eran una falta de respeto a la inteligencia de los conocedores del derecho y una burla al resto de la población, una mentira más. Para demostrar la desorganización y esfuerzo gubernamental por minimizar la magnitud de la tragedia presentamos a manera de ejemplos, dos hechos que reflejan el desgobierno que tenemos: a) En Educación, campantemente el Ministro cuando aun no había dejado de llover, no se había rescatado a los sobrevivientes, los cadáveres seguían apareciendo y los centros escolares estaban llenos de damnificados, anunció la reanudación de las clases para dar la imagen de normalidad. Lógicamente, semejante decisión se estrelló frente a la realidad y en menos de cinco días tuvo que clausurar el año escolar en ocho departamentos del país. b) Salud, la actitud del gobierno de rechazar a la Brigada Médica cubana constituida por un equipo polivalente especializado en este tipo de desastres, fue verdaderamente irresponsable y sectaria, fue una acción sin precedentes en ninguna parte del mundo, ya que con el argumento de que hay suficientes médicos en el país se rechazó su venida. Pero lo más grave es que tampoco hubo un esfuerzo de las autoridades de salud para organizar a los médicos en función de la atencion que los damnificados requieren, se pensó y así lo dijeron que los Médicos voluntariamente tenían que movilizarse. Se minimizó el peligro de las epidemias y la magnitud de las mismas, aun no se conoce ni se han hecho previsiones sustanciales al respecto. Es el colmo, que a tres semanas de la tragedia y cuando ya se habla de brotes de cólera, leptospirosis y otros, la Ministra de Salud no quiera decretar la Emergencia Epidemiológica y afirme irresponsablemente que todo está bajo control y sólo ha declarado un cordón epidemiológico o alerta sanitaria en algunos municipios. Expertos en la materia consideran que técnicamente, tal decisión es inadecuada e insuficiente ante la inminencia de las epidemias que están poniendo en riesgo a grandes grupos de población que pueden enfermarse gravemente, e incluso morir porque no se ha dispuesto del personal médico, sanitario y de medicamentos con que tratarlos. De última hora supimos, que los casos de leptospirosis ya casi llegan al centenar en el Hospital de Chinandega, que no cuenta con Penicilina Cristalina para enfrentar la situación. De confirmarse ésta noticia y no detenerse el avance de las epidemias, no es exagerado afirmar que el número de personas muertas por las epidemias, podrían ser mayores a las víctimas causadas por el Huracán. Como Organismo de Derechos Humanos hacemos un llamado urgente a proteger el derecho a la salud y por tanto al derecho a la vida de los miles de pobladores que están en riesgo.
7.- Conclusiones 1.- El desastre natural ha dejado al descubierto la incapacidad del gobierno y su insensibilidad social. 2.- Una muestra de tal incapacidad, es haber pasado la responsabilidad de la distribución de la ayuda a la iglesia Católica, según el propio Presidente Alemán "para evitar señalamientos de corrupción". El CENIDH reconoce que algunas instancias de la Iglesia Católica desarrollan acciones de asistencia social en circunstancias de esta naturaleza, como lo hacen también las iglesias evangélicas y de otras denominaciones, pero nunca esta labor la han desempeñado desde una posición de Estado. En esta ocasión se vulneró la integridad de las autoridades departamentales y municipales al subordinarlas a los Obispos y sacerdotes nombrados por el Presidente, Jefes de los Comites de Emergencia. El gobierno fue incapaz de impulsar la participación democrática de los sectores sociales o de la población para la solución de estos problemas, menospreciando los planes que para el enfrentamiento de catástrofes ha elaborado la Defensa Civil con la participación de los gobiernos locales y la población. El colmo es que las Brigadas y la ayuda internacional han sido dirigidas sin planificación por lo que aun hay zonas que no han sido abastecidas ni asistidas. El desorden que se observa, seguramente ha obligado a algunos gobiernos a vigilar el destino de su colaboración como Estados Unidos y España. 3.- Algunos sectores políticos y religiosos que con razón cuestionan la politización de la catástrofe, han caido también en esa reprochable actitud. El CENIDH se refiere al gobierno que pareciera que anda en campaña electoral. También, sin subestimar la auténtica vocación humanista de la iglesia y su voluntad de no discriminar a los damnificados por motivo de credo político o religioso, consideramos que algunos miembros de la iglesia Católica sin proponérselo han contribuido con la politiquería gubernamental asumiendo funciones de Estado. 4.- El CENIDH considera que si nuestros acreedores internacionales sean estos países, organizaciones multilaterales, la banca comercial o financistas particulares condonan el total o determinado porcentaje de la deuda externa, se impone una reducción proporcional de su deuda a aquellos productores que realmente fueron afectados en bienes o cosechas prendadas, sin imponer la carga a la población. Igualmente se impone la revisión total de los términos del ESAF. 5.- El CENIDH reconoce el esfuerzo y tesón que han desplegado en la atención a sus poblaciones damnificadas, la mayoría de alcaldes y funcionarios municipales; los miembros del Ejército de Nicaragua y de la Policía Nacional, algunos de los cuales han perdido sus vidas en el rescate de personas, los Bomberos y voluntarios de la Cruz Roja Nicaragüense que nuevamente están demostrando el espíritu de servicio que les caracteriza, lo mismo que a centenares de ONG´s y movimientos sociales del país que a través de distintas iniciativas se han organizado y dispuesto para atender a las víctimas del Huracán. También reconocemos la ardua labor de los periodistas que igualmente han expuesto sus vidas para mantener informada a la población. Mención especial nos merece, como ya se ha manifestado, la inmensa solidaridad internacional expresada personalmente a través de las visitas efectuadas a nuestro país de connotadas personalidades que han traido con su ayuda material, el mensaje de apoyo de sus pueblos y gobiernos, del Cuerpo Diplomático y Representantes de Organismos acreditados en nuestro país. Nuestro especial reconocimiento a los centenares de Brigadistas anónimos de México, Francia, Estados Unidos y otros países, incluidos los de la Brigada Médica Cubana que no dejarón entrar a nuestro país y que hoy estarían a la par del pueblo de Nicaragua ayudándonos a salir de la tragedia. Como un compromiso ante las miles de víctimas, el CENIDH seguirá vigilante y dispuesto a señalar oportunamente todas aquellas situaciones que puedan conducir a la necesaria rectificación de comportamientos y actitudes que nos permitan enfrentar de mejor forma los difíciles tiempos que tenemos por delante. Managua, 18 de Noviembre de 1998 CENTRO NICARAGÜENSE DE DERECHOS HUMANOS - CENIDH |
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